•Mi amor por los elefantes• / •My love for elephants•

Todos crecemos con algún gusto por algo en la vida, algunos desarrollan gusto por el fútbol, otros por la música, cuando somos pequeños nos gustan las muñecas y probablemente al crecer, nos gustan  los temas de moda y estilo, a otros les gustan los videojuegos, etcétera.
Muchos desarrollamos gustos por alg,  pero ese gusto solo dura ciertas etapas de la vida.

¿Cuantos de nosotros recordamos ese momento exacto que desencadenó ese amor por algo en particular? Muchas veces crecemos con la idea impregnada sobre algo que nos gusta pero no sabemos exactamente cómo es que nació el amor, creo que somos afortunados los que podemos recordar ese momento exacto, en el que nos enamoramos de algo por primera vez.

Muchos ya se imaginarán a donde voy con esto:  ¡ELEFANTES!

Los elefantes fueron mi primer gran amor, son mi gran pasión, creo que en algún punto se volvieron una obsesión, han sido una constante en mi vida, gran parte de las decisiones que he tomado a lo largo de ella, fueron basadas en mi amor a los elefantes.

Y me considero afortunada porque a pesar de que tengo pésima memoria para muchas cosas, recuerdo con mucho detalle el día que me enamoré de los elefantes…

Los nonnos, mis abuelos, nos llevaron a mi hermana y a mí a un importante zoológico en Puebla, hace aproximadamente 23 años. En ese entonces el zoológico distaba mucho de ser lo que es hoy,  evidentemente los recintos necesitaban mucha inversión, (hoy es uno de los mejores zoológicos en el mundo).

No tengo en mente como fue toda la visita al zoológico, para ser sincera no recuerdo nada más que el momento en el que llegamos a la parte de los elefantes;  en una  isla de concreto se encontraba un elefante encadenado de una pata que por cierto, nos daba la espalda  (Aun cierro los ojos y recuerdo cada detalle de la escena).

No sé cuál fue mi reacción, mi hermana dice que mi cara cambió y que me quedé pensativa, pero lo que sí sé, es lo que sentí,  y fue una mezcla de sentimientos encontrados, fue la primera vez que sentí  tristeza al ver una cadena,  la primera vez que me cuestioné si un animal podía sentir trsiteza,  al mismo tiempo, estaba maravillada, no cabía en mí que un animal pudiera ser tan grande y tierno al mismo tiempo, recuerdo perfectamente la textura y color de su piel.  
Pasaban por mi mente mil preguntas,  ¿por qué estaba solo?  ¿Era feliz solo?  ¿Quería moverse? ¿Le quitaban la cadena para dormir? Seguramente le hice mil preguntas a mis nonnos, eso no lo recuerdo tanto, pero fue ahí,  fue ese momento que despertó sentimientos en mi yo de 7 años que se quedaron en lo más profundo de mí ser.  

Lo que era una salida de abuelos con sus nietas, se convirtió en una experiencia que cambiaría mi vida,  hoy me mata la curiosidad saber qué pensarían mis nonnos en aquel momento, o después cuando se dieron cuenta que amaba a los elefantes, ¿qué pensarán hoy al saber eso?  Nunca subestimen el valor de las experiencias que le damos a los niños, porque lo que iba a ser un día de convivencia normal entre abuelos con sus nietas, se convirtió en el día que nació mi amor a los elefantes, un amor a primera vista que ha durado toda mi vida…

Ya habrá tiempo para seguir hablando de elefantes y las experiencias que he vivido gracias a ellos. Por ejemplo, años después regresé a ese mismo zoológico a realizar mi servicio social, fue una experiencia de mucho aprendizaje y muy significativa en mi vida, porque regresé al mismo lugar donde me enamoré de los elefantes pero ésta vez era yo quien daba lo mejor de mí para asegurarme de que pasaran sus días lo mejor posible.
Por ahora me despido, con una gran sonrisa en la cara, no cabe duda que recordar es vivir, y recordar ese momento, me llena siempre de alegría.

 

Gracias por leer.
Stefania S

We all grow up with a love for something in life, some people develop a love  for football, others for music, when we are little we like dolls and probably growing up, we like fashion and style, others like Video games, etc.,

Some people develop like/love/passion for something but it only lasts certain stages of life.

But how many of us remember the exact moment that triggered that love for something in particular? Many times we grow up with a fixed idea of what we love, like it has been with us since the first day of our lives, but we do not know exactly how that love started.
 I consider myself fortunate because I can remember that exact moment, in which I fell in love with something for the first time.

Some of you already imagine where I am heading to:  ELEPHANTS!

Elephants were my first true love, my great passion, I think that at some point they became an obsession, elephants have been constant in my life, most of the decisions I have made, have been because of my love for elephants"

I consider myself fortunate because although I have a terrible memory, I remember with detail the day I fell in love with them...

My grandparents took my sister and me to a zoo in Puebla, about 23 years ago. At that time the zoo was far from being what it is today, evidently the enclosures needed a lot of investment those days. (Today it is one of the best zoos in the world).

I cannot remember the whole visit to the zoo, to be honest I remember nothing more than the moment we arrived at the part of the elephants; It was a concrete island with a solitarian elephant chained. (I still close my eyes and remember every detail of the scene).

I don´t know what was my reaction, my sister says that my face changed and I immediately became thoughtful, but what I do know is what I felt; there were bittersweet feelings, it was the first time I felt sadness to see a chain, The first time I questioned whether an animal was happy or sad, at the same time, I was amazed, how can an animal be so big and tenderly at the same time?,
 I remember perfectly the texture and color of its skin.
A thousand questions passed through my mind, why was it alone? Was it happy alone? Did the elephant want to move? Do people remove the chain when it was time to go to sleep? I cannot remember but surely I asked a thousand questions to my grandparents. THAT moment was the moment that awakened feelings in my 7 year old self that stayed deep inside of me.

What was a day out of grandparents with their granddaughters became a life change experience for me, today, my curiosity dies to know what my grandparents thought at that moment, or later when they realized that I loved elephants because of that visit to the zoo.
Never underestimate the value of the experiences we give to children, because what would be a day of normal coexistence between grandparents with their granddaughters became the day my love for elephants born, a love at first sight that has lasted my whole life...

 There will be time to write more about elephants and the experiences that I have lived because of them. For example, years later I returned to the same zoo to do my social service, it was an enriching and significant experience in my life, because I returned to the same place where I fell in love with elephants but this time it was me who gave my best to make sure they spent their days as good  as possible.

For now I say goodbye with a big smile on my face, there is no doubt that to remember is to live, and for remembering that moment I am filled with joy.

Thank you for reading
S. Silvestri